La visualización consiste en experimentar, mediante la imaginación, cualquier situación que pudiera darse en la vida real. Se puede utilizar en muchos ámbitos, pero en este artículo vamos a estar haciendo foco en el deportivo.

Ciencia de la visualización

El sistema motor primario es el que decide las jugadas, compara errores, evalúa resultados y guarda los movimientos que fueron acertados para próximos partidos.
Recordemos que el córtex motor es una de las áreas involucradas del cerebro antes de, por ejemplo, patear una pelota.
Como coaches deportivos lo que tenemos que hacer es entender esas áreas para potenciarlas y/o para reducir las interferencias.

El área motora suplementaria o premotora se activa cuando se imagina un movimiento sin realizarlo. Imaginarse estar jugando acelera y mejora habilidades motoras. La imaginación “mueve” partes específicas del cuerpo, la visualización permite que las neuronas aprenden más rápido.
Pasando en limpio, imaginar una jugada, activa tu córtex motor, este se mueve como si estuvieses jugando, y de esta forma se estaria entrenando. Un minuto de visualización bien hecha equivale a 7 minutos en el campo de juego. Imaginarse haciendo un gol no va a garantizar que lo hagas, pero sí potencia el entrenamiento.

Micahel Jordan fue uno de los primeros en entrenar la visualización: una noche anterior se imaginaba el partido, como iba a jugar, como picaba la pelota antes de tirarla al aro. De esta forma, él se sentía más preparado ante dichas situaciones porque no eran “imprevistas”, ya las había prevenido, es más, ya las había entrenado y ya las había vivido.

Usos de la visualización
El uso más habitual que los deportistas dan a esta técnica es el aprendizaje y la mejora de destrezas físicas. En este ámbito se puede utilizar tanto para la mejora técnica (adquisición y perfeccionamiento de las habilidades motrices propias de cada deporte) como para la mejora táctica (aprendizaje y práctica de planteamientos y estrategias deportivas, tanto individuales como colectivas).

La visualización también se emplea para el desarrollo de destrezas psicológicas:
1. Mejora de la autoconfianza.
2. Control de respuestas emocionales.
3. Mejora de la atención y de la concentración.
4. Control de la activación, manejo de la ansiedad y del estrés.
5. Motivación y conducta de ejercicio.
6. Manejo del dolor y rehabilitación psicológica de deportistas lesionados.

La visualización como herramienta para mejorar el rendimiento
La idea de utilizar la imaginación activa para potenciar el desempeño deportivo no es nada nuevo.

Desde comienzos de los años 2000, esta tendencia se ha modificado con la aparición del modelo FATTAEP (‘PETTLEP’ en inglés), un patrón de la imaginación activa que se desarrolló considerando qué factores de la imaginación activa estuvieron altamente correlacionados con su eficacia en la literatura hasta cierto punto.
PETTLEP es simplemente un acrónimo para los siguientes factores identificados:
• Físicos (Physical), Ambientales (Environment), Tarea (Task), Tiempo (Timing), Aprendizaje (Learning), Emociones (Emotions), Perspectiva (Perspective).

En conclusión, la visualización deportiva permite usar la imaginación para modificar patrones físicos, emocionales y mentales presentes en diferentes situaciones. Aunque se trata de una técnica compleja, es posible aprenderla y aplicarla en todos los ámbitos de la vida para adquirir las mejoras que buscamos.

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