liderazgo

Por Mauricio Bock, Presidente del Institute of Neurocoaching

10 razones por las cuales no eres un líder está basado en un caso real de coaching.

– «Yo soy el VP de (tal empresa)» me dijo con mucho orgullo. Pecho hinchado, espalda erguida, mirada en alto, vestido de saco y camisa impecable. Lo llamaremos José para mantener la confidencialidad del caso.

Una sesión de coaching poco convencional

 Lo invité a sentarse, pero se negó. «Twitiemos esta conversación me dijo, el tiempo es oro y me pagan por ser rentable, lidero a muchas personas que me necesitan». Muy sorprendido, le pregunté acerca de lo que lo traía a mis oficinas. Su secretaria había sacado la cita sin poder explicarme el motivo.

José me dijo: «Llevo 15 años ocupando importantes posiciones en empresas transnacionales y VicePresidencias (STOP).- Llevo pocos meses en esta empresa (STOP).- Me dijeron que necesito un Coach (STOP).- No entiendo porqué (STOP).-

(Claro, le agregué los (STOP), parecía que leía un telegrama al hablarme!!!)

José sentía que tener que acudir a un Coach era cómo un castigo, de hecho, me dijo:

– «Mejor firmemos los registros de una vez y terminamos con ello. Yo ya leí sobre coaching y sé cómo funciona».

Inicialmente pensé en acompañarlo a la salida de mi oficina por lo ofendido que estaba con su actitud y lo inaceptable de su propuesta, pero me dio hasta más curiosidad entender su caso y ayudarlo. Le pedí que me acompañara a la pizarra ya que prefería estar de pie. Plumón en mano procedí en hacerle algunas preguntas:

– ¿Qué te motiva en tu puesto de trabajo?

– «Ser Líder, ganar bien, lograr grandes resultados y cambiar a la gente.»

– ¿Te consideras líder?

– «Claro que si, me dijo»

– «Existen 3 motivadores principales (Según McClelland) y quiero que me digas cuál de estos es el tuyo» y procedí en dibujar la triada: «Poder, Logro, Afiliación. ¿En cuál de ellos estás?»

Su silencio se hizo sonar en la sala por un buen momento al ver las palabras en la pizarra, José había perdido estabilidad y se sentó finalmente. Cuando retomó la palabra, me dijo que probablemente estaba en búsqueda de Poder, esta vez con la mirada hacia abajo.

-¿Podemos iniciar la sesión de coaching? le pregunté. Me dijo que SI. Y así fue.

Las conductas que no son de liderazgo.

Muchos hablan de Liderazgo, muchos anhelan llegar a liderar a otras personas, sin embargo, hasta no hacernos la pregunta sobre qué nos motiva a ello, quedarán nuestras actitudes y comportamientos sujetas a nuestros impulsos subconscientes.

Es erróneo partir desde el egocentrismo para liderar o desde la necesidad de reconocimiento. Liderar no nos tiene que nutrir de manera independiente, sino servir a los demás. El caso de José es claro, sólo se estaba mirando al ombligo. Existe en el mundo por lo que su tarjeta de presentación dice más que por lo que hace para los demás. Su identidad se fijó en el Hacer mas no en el SER.

La Cultura de una empresa está definida por el 3 a 5% de las personas que lideran en la cima de la pirámide. El Liderazgo Importa.

 

10 conductas que te ayudarán a entender que NO es un líder:

  1. No cumples los resultados:

Un líder cumple y supera las metas propuestas. Sin resultados, no eres un líder.

 

  1. Obtienes los resultados por el camino equivocado:

Si la única manera de suplir el déficit del punto 1 es haciendo abuso de autoridad, increpando o presionando al equipo, entonces no eres un líder. El fin no justifica los medios, la manipulación, abuso de poder y amenazas no te hacen líder.

 

  1. No te importan los demás:

La indiferencia hacia las emociones de los demás, no es una característica de un líder. La verdadera prueba de un líder es la aceptación de su liderazgo por las personas que dirigen y si ven en él el impacto positivo de ser guiados. Tarde o temprano te dejarán para buscar a una persona inspiradora y de respeto.

 

  1. Persigues una posición y no un propósito:

Si el valor de tu propio interés está por encima de servir, simplemente no entiendes el concepto de liderazgo. Liderar es querer hacer el bien para uno y para los demás.

¡Liderar es hacer el bien para uno y para los demás!

El liderazgo consiste en preocuparse por algo más allá de sí mismo, y llevando a otros a un lugar mejor – incluso si esto significa tomar un asiento trasero, o termina con ningún asiento en absoluto. Poder a menudo viene con el liderazgo, pero no es lo que impulsa a los líderes reales.

 

  1. Más preocupado en hacer promesas que en cumplirlas:

La congruencia y el respeto hacia los demás es parte fundamental del puzzle para el líder. Se trata más de las acciones en armonía con la filosofía de la visión y misión de la organización. El comportamiento tiene que ir en adecuación a los valores y las competencias de la empresa. Si no lo vas a hacer, no hagas falsas promesas.

 

  1. Etiquetas a la gente:

El verdadero liderazgo es ayudar a la gente llegar a lugares que no sabían que podían ir. Cuando etiquetas a las personas y no les permites progresar en salir de su caja, no estás cumpliendo con tu rol de líder en sacarlos de allí. Formarlos, capacitarlos, desarrollarlos forma parte del rol de un líder.

 

  1. Sigues las reglas en vez de romperlas.

El rol del líder es cuestionar la congruencia en las tomas de decisiones, velando siempre por la filosofía y la misión de la empresa más que ejecutar decisiones del Presidente de una compañía si es que esa decisión se ha alejado del propósito mismo de la empresa.

 

  1. Ahuyentas los talentos en vez de retenerlos:

El verdadero liderazgo sirve como un imán de talento – no es un repelente de talento. Si no puedes adquirir el talento, no puedes desarrollar el talento, o no puedes retener el talento, entonces no eres un líder.

 

  1. Te tomas el crédito en vez de darlo:

El verdadero liderazgo no busca el centro de atención, sino que busca hacer brillar la luz sobre otros. Los mejores líderes sólo utilizan «YO» al aceptar la responsabilidad por las fallas. Del mismo modo, son rápidos de usar «nosotros» cuando se refiere a los éxitos.

 

  1. Te preocupa más el proceso que la gente:

Los procesos son importantes para el orden, sin embargo sin personas, no hay nada que liderar. Un verdadero líder es flexible en entender las aristas de los casos y sabrá tomar decisiones de excepción cuándo lo ameritan.

 

Construir una gran cultura pasa por medir los líderes de la organización. Si los líderes de tu organización reflejan estas conductas, es probable que estén debilitando tu cultura. No dudes en ayudarles o buscar personas preparadas.

 

Finalmente, lo que te sirvió en un puesto anterior, no necesariamente te va a servir en tus nuevos retos. Revisa que tu estilo de liderazgo se adapte a la cultura de la misión que sirves.

 

La mejor manera de darte cuenta de tu estilo de liderazgo y si este te está sirviendo es realizando una encuesta 360° y manteniéndote atento a las retroalimentaciones que puedas recibir.

 

Mira también Cómo Usar Storytelling para vender tu producto o servicio

 

Vence tu EGO y empieza a comportarte cómo un líder. No se trata nunca de un tema de posición jerárquica sino de tu congruencia entre el SER; PENSAR Y HACER.

 

Coach Mauricio Bock

Presidente del Institute of NeuroCoaching

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