Camina hacia el futuro, abriendo nuevas puertas y probando cosas nuevas, sé curioso…Porque la curiosidad siempre nos conduce por nuevos caminos.
Walt Disney
Los coaches somos así, vivimos nuestra vida en modo aprendiz, como niños curiosos. Cada uno de nosotros busca la manera de ser un mejor coach, porque nos motiva una profunda vocación de servicio y nos tomamos muy en serio esta maravillosa tarea de acompañar a alguien a alcanzar sus objetivos.
Así llegué a las Neurociencias y me enamoré! Descubrí en ellas todos, sí todos los fundamentos del Coaching. Porque resulta que todo lo que pensamos, decimos, sentimos y hacemos está en nuestro cerebro o, mejor dicho, en nuestra mente (que no es lo mismo!)
Bueno, están tan estrechamente relacionados que no es fácil pensarlos como conceptos diferentes pero es práctico hacerlo para comprenderlo mejor.
El cerebro es materia, es el órgano formado por aproximadamente 100.000 millones de neuronas conectadas entre sí formando circuitos, otras células que las sostienen y nutren (células de la glía) y vasos sanguíneos por los que llegan el oxígeno y los nutrientes.
La mente son los pensamientos como “tengo que ir al gimnasio…eso que me dijo… qué pocas ganas de levantarme… lo hago o no lo hago?”, emociones (miedo, enojo, alegría, etc.) y nuestras experiencias (cocinar, aprobar un examen, tener una conversación, un viaje, vivir en este país, etc.), que corren por esos circuitos.
En el cerebro tenemos circuitos para todo y cuanto más repetimos un pensamiento, emoción o experiencia, más los reforzamos. Pero si dejamos de repetirlo, esos circuitos se debilitan hasta desaparecer (Ley de Hebb). No te parece genial?
El poder está en la mente
Es la mente quien decide:
- Qué quiere, lo que en Coaching llamamos meta u objetivo.
- Lo que conseguirá cuando lo logre, ese premio que generalmente es un valor importante para ella (bienestar, libertad, confianza, independencia, autoestima, etc.). Aquí el cerebro se inunda de Dopamina, un neurotransmisor asociado a la promesa de recompensa, que la llena de energía, entusiasmo y determinación para moverse en dirección a lo deseado.
- Qué hará, cómo y cuándo. Este es su Plan de Acción y evidencia el nivel de compromiso que está dispuesta a poner de sí en el proceso.
- Cómo afrontará los obstáculos que se le presenten, uno de los peores momentos en cualquier proceso de cambio. En este punto el cerebro no es un buen socio, no le gustan las dificultades, prefiere lo que sabe hacer en automático, lo energéticamente económico, el status quo.
Lo maravilloso es que con nuestra mente podemos cambiar nuestro cerebro!
Claro que no es tarea fácil y es aquí donde aparecemos como coaches. Por eso, para ser un mejor coach, es tan positivo conocer cómo funciona nuestro cerebro y el de ese otro que nos contrata para acompañarlo en su camino desde donde está hasta donde quiere estar.
Herramienta de autoconocimiento
Las Neurociencias son una poderosa herramienta de autoconocimiento, nos explican cómo funcionamos:
- Cómo se construye nuestra personalidad, con esos aspectos de nosotros que nos gustan y los que no tanto.
- Los pensamientos recurrentes, los hábitos y cuánto nos cuesta alejarnos de ellos cuando ya no están alineados con nuestros objetivos de mediano y largo plazo.
- Nuestras emociones, cómo impactan en nuestro cuerpo y cuánto nublan nuestra capacidad de razonar con claridad.
- Cómo actuamos, acercándonos a lo que nos causa bienestar y alejándonos de lo que percibimos amenazante (aunque no sea real).
- Cómo tomamos nuestras decisiones y cómo nos motivamos.
- Nuestra condición de seres sociales y la manera en que nos relacionamos y comunicamos con otras personas.
En este punto ya te habrás dado cuenta de que incluyen todos los temas por los que nos piden Coaching.
Sí, las neurociencias nos ayudan a comprender quiénes estamos siendo en cada momento de nuestra vida y comprendernos nos permite mirarnos con mayor compasión. Pero también nos explican la flexibilidad que poseemos para adaptarnos a nuevos escenarios, a resultados inesperados, a condiciones desconocidas, al cambio necesario para una transformación personal. Es nuestra neuroplasticidad, la capacidad que tiene el cerebro de aprender hasta los últimos días de nuestras vidas.
Es ese aprendizaje el que hace posible la transformación, pasando por errores (los mejores maestros!) y más de una frustración, sensaciones que el cerebro rechaza pero que podemos gestionar desde nuestra mente.
Es inigualable poder iniciar un proceso de transformación personal conociendo el punto desde el que partimos.
Y esto no es todo!
Las Neurociencias y el Coaching Organizacional
Las neurociencias no sólo enriquecen nuestro Coaching de Vida, además lo hacen a nivel organizacional. Las organizaciones y sus equipos de trabajo también tienen una personalidad, un modelo mental (cultura organizacional) que las lleva a pensar, sentir y actuar de una determinada manera.
Desde el Coaching podemos acompañarlas a descubrir esa manera y qué es lo que las detiene o bloquea su capacidad de mejorar, crecer, gestionar conflictos y adherirse a los cambios que el mundo les exige hoy.
Por otra parte, podemos capacitar a sus líderes, primero en su auto-liderazgo y luego en la gestión efectiva de sus equipos de trabajo, conociendo a sus colaboradores y produciendo en ellos mayor percepción de bienestar. Esto es Neuroliderazgo, una disciplina ya instalada en muchas organizaciones de elite en todo el mundo. Así es como logran mayor productividad y mejores resultados de proceso y de negocio.
Ahora entenderás por qué me enamoré de las Neurociencias.
Y vos, ¿cómo buscás ser un mejor coach?