perdón

Hoy te quiero invitar a reflexionar sobre un tema que considero central para vivir en Bienestar: el Perdón.

 

Cuando abordo este tema en algún grupo suelo preguntar si consideran que el perdón es algo que beneficia a quien lo recibe o a quien lo da. Las respuestas son dispares, sin embargo noto que aún hay una mayoría con la creencia instalada de que el beneficio solo lo recibe quien es perdonado. Entonces me gustaría desafiar esa creencia porque en ese caso habría un solo beneficiado. Y yo creo que cuando alguien perdona se está beneficiando primero porque se está liberando de un veneno que hace mucho daño compuesto de odio, rencor y deseo de venganza.

Creo que perdonar no es ignorar el daño que me pudo haber causado el otro con sus actos; no es decir “esta bien, no pasó nada, olvídate”. Al perdonar primero me libero y al mismo tiempo estoy poniendo fin al ciclo del odio y del rencor.

Repasemos lo que dijeron sobre el perdón algunos sabios a lo largo de la historia: Buda decía que si el odio se responde con odio; este nunca termina. Jesucristo decía que debemos perdonar hasta setenta veces siete (lo que se interpreta como infinito). La religión Judía celebra una vez al año el Yom Kippur, día del perdón, como un modo de revisar nuestros actos y practicar la reconciliación. Ghandi decía que se aplicamos la ley del ojo por ojo, diente por diente, el mundo se iba a quedar sin ojos y sin dientes.

 

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Creo que perdonar es un acto independiente de que el otro merezca o no mi perdón. Si entiendo la magnitud del beneficio que voy a experimentar al perdonar como un acto sanador, no me tiene que importar si el otro lo merece o no. Lo importante es poner el foco en el PARA QUE y no en el PORQUE. Si quiero estar libre del veneno del odio y el rencor necesito perdonar PARA mi propio Bienestar, en primer lugar.

Por otra parte PEDIR PERDÓN no significa que mis actos ya no van a tener consecuencias. Siempre nuestros actos tienen consecuencias. Desde la creencia Budista nadie puede escapar del fruto de sus acciones. Entonces, si además de pedir perdón no buscamos el modo de reparar o compensar por aquel daño que hicimos, conscientes o no, ese sufrimiento va a volver de alguna forma en algún momento. En muchas ocasiones el que nos impide pedir perdón, y buscar el modo de reparar o compensar ese daño que hicimos, es el EGO.

A veces resulta difícil dar ese paso de perdonar o pedir perdón y buscar el modo de compensar el daño hecho. Si no estas encontrando el modo de hacerlo te animo a pedir ayuda profesional: acudí a tu coach, tu terapeuta o tu asesor espiritual. Quedarse con rencor o con culpa es algo que tarde o temprano va a impactar en nuestra salud.

Te invito a reflexionar sobre este tema y a compartir tus puntos de vista para que podamos enriquecernos en el compartir.

 

 

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