Levante la mano quien haya abandonado alguna práctica o disciplina que le haya hecho muy bien! Entonces esta nota también es para vos!
Suelo contar que hice cinco veces la Parte 1 (curso inicial) de El Arte de Vivir*. A pesar de lo bien que me sentía cada vez que lo hacía, luego me costaba sostener la práctica. Persevera y triunfarás, dice el dicho. Y así fue: luego de la quinta vez ya no quise soltarlo más. Todos los días siento el deseo de hacer mi práctica de respiración consciente y meditación.
Profundizando en este hermoso camino, encontré respuesta a esa inquietud tan común: ¿Por qué abandonamos aquello que nos hace bien?
Iniciar un camino de desarrollo personal o espiritual suele despertar entusiasmo. Compramos libros, comenzamos a meditar, practicamos yoga, hacemos terapia, coaching o respiración consciente. Durante algunos días o semanas sentimos que algo empieza a cambiar.
Sin embargo, también aparecen resistencias. Y lo interesante es que no son nuevas.
Hace casi dos mil años, el sabio Patañjali, autor de los Yoga Sutras, describió con enorme precisión los obstáculos que aparecen cuando una persona busca conocerse a sí misma. En el Sutra I.30 enumera nueve dificultades que interrumpen el crecimiento interior. Aunque fueron formuladas en el contexto del yoga, hoy resultan actuales y pueden aplicarse a cualquier disciplina orientada al desarrollo personal.
Veamos cuáles son esos 9 obstáculos:
1. Vyadhi: la enfermedad física
Una enfermedad, el dolor, el cansancio o simplemente un estado físico deteriorado hacen mucho más difícil sostener cualquier práctica. No se trata de buscar un cuerpo perfecto, sino de comprender que el bienestar físico es un aliado del crecimiento interior.
Muchas personas abandonan una rutina de meditación, ejercicio o autoconocimiento porque su energía ya estaba comprometida desde antes.
El desarrollo personal también comienza por cuidar el vehículo que nos sostiene: nuestro cuerpo.
2. Styana: la apatía mental
La apatía aparece cuando todo parece dar lo mismo. Se pierde el entusiasmo, la curiosidad y las ganas de profundizar.
Es frecuente escuchar frases como:
«Hoy no tengo ánimo para meditar.»
«Ya volveré cuando me sienta mejor.»
Lo paradójico es que justamente esas prácticas son las que pueden ayudarnos a salir de ese estado. Aquí es donde necesitamos autodisciplina para sostener y accionar a pesar de esa apatía.
3. Samshaya: la duda
La duda es probablemente uno de los mayores enemigos del crecimiento.
Dudamos del método.
Dudamos del maestro.
Dudamos de nosotros mismos.
Nos preguntamos si realmente sirve meditar, si el coaching funciona, si la respiración consciente produce cambios o si alguna vez lograremos transformarnos.
La duda permanente inmoviliza porque consume la energía que debería estar puesta en la experiencia.
4. Pramada: el descuido
Con el tiempo aparece un exceso de confianza.
Dejamos de practicar «porque ya entendimos».
Suspendemos la lectura.
Abandonamos la disciplina.
Pensamos que unos pocos avances son suficientes.
El crecimiento personal no depende solamente del conocimiento, sino del entrenamiento constante.
Saber no es lo mismo que integrar.
5. Alasya: la pereza
Aquí aparece una resistencia muy conocida.
No hablamos únicamente de la pereza física, sino también de la comodidad mental.
Siempre existe una excusa razonable:
«No tengo tiempo.»
«Empiezo el lunes.»
«Cuando termine este proyecto.»
La mente encuentra argumentos sofisticados para justificar aquello que simplemente no quiere hacer.
6. Avirati: el apego
Vivimos rodeados de estímulos.
Redes sociales.
Consumo.
Reconocimiento.
Necesidad de aprobación.
El apego mantiene la atención constantemente hacia afuera y dificulta el encuentro con uno mismo.
Mientras buscamos llenar cada vacío con algo externo, resulta difícil escuchar la propia voz interior.
7. Bhranti Darshana: la percepción errónea
Uno de los riesgos más frecuentes en cualquier camino espiritual consiste en confundir experiencias con verdades.
Creer que una emoción intensa ya es iluminación.
Pensar que haber leído algunos libros nos convierte en expertos.
Interpretar nuestras creencias como hechos objetivos.
La transformación requiere humildad para reconocer que muchas veces vemos la realidad filtrada por nuestros propios condicionamientos.
8. Alabdha Bhumikatva: no lograr avanzar
Hay momentos donde sentimos que todo esfuerzo es inútil.
Meditamos durante meses y la mente sigue inquieta.
Hacemos terapia y reaparecen viejos patrones.
Trabajamos sobre nosotros mismos y volvemos a reaccionar igual.
Es una etapa frustrante, pero profundamente humana.
No siempre el progreso es visible. Muchas veces el cambio ocurre silenciosamente antes de manifestarse en la conducta.
9. Anavasthitatva: no poder sostener el progreso
Quizá sea el obstáculo más conocido.
Avanzamos.
Nos sentimos mejor.
Incorporamos nuevos hábitos.
Y, de repente, volvemos a los viejos automatismos.
No se trata de un fracaso; significa que la transformación necesita consolidarse.
Los hábitos antiguos llevan años en tu vida. Incorporar los nuevos requiere tiempo, paciencia y repetición.
Un mapa que sigue vigente
Lo extraordinario de Patañjali es que no describió problemas exclusivos del yoga. Describió el funcionamiento de la mente humana.
Estos nueve obstáculos aparecen en quien comienza a meditar, en quien inicia un proceso terapéutico, en quien estudia coaching, en quien busca desarrollar una práctica espiritual o incluso en quien intenta cambiar hábitos cotidianos.
Todos queremos transformarnos.
Pocos aceptan que el camino también incluye momentos de duda, cansancio, confusión y retrocesos.
Quizá la verdadera enseñanza de los Yoga Sutras sea comprender que estos obstáculos no son señales de que vamos por el camino equivocado.
Son, precisamente, parte del camino.
Y reconocerlos es el primer paso para no convertirlos en un motivo para abandonar.
Si sentís la necesidad de que alguien te acompañe a trascender alguno de estos obstáculos, estas a un mensaje de distancia para agendar una entrevista orientativa y chequear si podemos trabajar juntos: RESERVA TU ENTREVISTA AHORA
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* El Arte de Vivir es una organización ONG internacional, educativa y humanitaria, fundada en la India en 1981 por el líder espiritual Sri Sri Ravi Shankar.
Presente en más de 180 países, su objetivo principal es reducir el estrés individual y la violencia social mediante programas basados en técnicas de respiración (destacando el Sudarshan Kriya), meditación, yoga y herramientas de desarrollo personal, combinados con iniciativas de voluntariado y proyectos de impacto social.






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